Desde el Portazgo de Alharilla

Recogiendo los frutos MISECAM

misecam  Celebramos en este año, el 40 Aniversario de las primeras Elecciones Locales, después de otros cuarenta años de dictadura, aquellas elecciones de Abril del 79, que dieron lugar a los llamados Ayuntamientos Democráticos, nacidos al amparo de la Constitución Española, dichas Entidades Municipales se iniciaron con más voluntad que medios para llevar a cabo una gestión mínimamente aceptable ante las necesidades que se tenían, sobre todo los pequeños municipios carentes de casi todo en lo que a servicios se refiere, servicios de infraestructuras agua, alumbrado, saneamiento, pavimentación mucho menos a servicios públicos asistenciales, sanitarios, culturales o educativos.

  La Diputación de Madrid responsable de atender las inversiones de los municipios se veía impotente para llevar a cabo las inmensas solicitudes de los Ayuntamientos, que tenían derecho a recibir según la Ley de Haciendas Locales a través de transferencias según el censo de  población, que además les daba poco más que para atender las funciones estipuladas en el capítulo del Plan de Vías y Obras que requerían los pequeños proyectos Municipales de infraestructuras, basados en reformas estructurales y alguna que otra necesidad muy básica.

  En las primeras reuniones de los diputados provinciales con los alcaldes de nuestra Comarca del Sureste surgieron las demandas sabedores de que la Diputación era el ente responsable de atender las necesidades económicas de los municipios bien es verdad que las Diputaciones, desde la Administración Estatal a través de los Fondos de los Presupuestos de la Hacienda Pública, tampoco recibían en sus arcas fondos para atender las demandas de aquellos primeros años de tantas necesidades, se requería un nuevo modelo de financiación local para recomponer las maltrechas arcas de ayuntamientos y diputaciones era algo en que coincidían la mayoría de los partidos políticos, que reclamaban al Gobierno Estatal la solución del problema.

 cma loc 2 diapositiva 2006Por aquellos días de penuria económica recordé una película que vi de niño, “La mies es mucha” que protagonizaba Fernando Fernán Gómez, sobre un misionero que se va a la India a predicar a petición propia y se encuentra con que, “La mies es mucha, hay gran necesidad y pocos medios, estoy aquí, proclamaba el misionero impotente, no encuentro los medios para solucionar los problemas de estos que vagan sin ti, Señor” reclamaba al Cielo. Lo mismo que decíamos los que nos presentamos a aquellas primeras elecciones, había mucho por hacer, mucha necesidad y pocos medios para resolverlo, no servía solo la predisposición, la ilusión, la buena voluntad… y mirando al Cielo poco se conseguía.

 En aquellos primeros años teníamos poca experiencia de gestión pero mucha voluntad por sacar adelante los proyectos para mejorar nuestros pueblos, había muchas necesidades y pocos medios, se recababa información, se hacían jornadas, cursos para asesorarnos, nos empapábamos de leyes y ordenanzas de administración, de la Hacienda Local, de urbanismo… solicitábamos reuniones y planteábamos nuestros proyectos, muy buena predisposición pero pocos fondos y en una de aquellas reuniones surgió la “Lucecita” sobre la acción municipal conjunta. Todos los municipios, no podíamos tener, no podían tener polideportivos o piscinas cubiertas, (Entonces se jugaba al fútbol en las eras y los baños en el río) ni todos, camión de recogida de basuras (entonces se recogía con carro y mula o con tractor), servicios sociales, centro de salud, instituto… educación de adultos, ni soñarlo, la solución podían ser las Mancomunidades, una figura establecida en la Ley de Régimen Local en la que todos podamos recibir mejores servicios y las mejores subvenciones de la Diputación y más tarde de las CC.AA.

consejo infancia adolescenciaAsí surgió la idea de la MISECAM, (Mancomunidad de Servicios del Sureste de la Comunidad de Madrid) en una reunión de alcaldes del Sureste con diputados provinciales, todos nos comprometimos a sacar adelante el proyecto de la que sería la primera Mancomunidad de Servicios Múltiples de la Comunidad de Madrid.

 Luego vendrían los problemas de elaboración de los estatutos, de los fines, de quien sería el Presidente, donde estaría la sede, los localismos y personalismos de siempre, el “Y para mí qué” las pequeñas diferencias se fueron limando, “Donde iba a estar la sede, en Villarejo su lugar natural, quien iba a ser el primer presidente, pues quien decidieron los ciudadanos…” La mies era mucha pero el raciocinio solo tiene un camino. Se pusieron en marcha los servicios necesarios recogida de residuos, ambulancias, servicios sociales, educación de adultos…

 Yo que participé en aquellas primeras gestiones, que fui el segundo presidente, después de Alfonso Sacristán, me siento orgulloso de recoger hoy el fruto, “la mies” de todo lo que significan los servicios en nuestra Comarca del Sureste, recibiendo conocimientos de informática, en el Centro de Educación de Adultos, uno de los muchos cursos educativos que se imparten además de todos los demás servicios y ayudas que se dan, en MISECAM.

                                  Pedro Antonio Mora       

Alumno de Informática

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